La caricia de la atención: Mindfulness

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Los niños y las niñas tienen, de manera natural, una gran capacidad espontánea de mindfulness, que contribuye a proporcionarles una existencia más ligera y más feliz que la nuestra, los adultos.
El mindfulness es la aptitud de la mente para prestar atención a lo que hay, aquí y ahora, estando totalmente conscientes de cada momento que vivimos.
En principio, los niños son pequeños maestros en Materia de Mindfulness. Más adelante se harán mayores, como los adultos, aprenderán a anticipar las cosas, volver al pasado, darán saltos hacia delante en cuanto a la capacidad de sufrir. Poco a poco la mayoría de los chicos y chicas irán perdiendo o dejando de utilizar, su valiosa predisposición al Mindfulness, al igual que muchos adultos.
Yo te quiero ayudar a preservar y cultivar este valor maravillo, y a que vuelvas a mirar el mundo con los ojos del niño o la niña que fuiste y que ahora tu hijo o hija te enseña.
Taller para familias con hijos e hijas de 0 a 3 años, donde se facilitará el entendimiento a los adultos, de la forma en la que los niños y las niñas de estas edades perciben y sienten tanto el mundo que les rodea como a sí mismos.
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¿Por qué preparamos y celebramos la Pascua?

En la antigüedad, la vida  de una comunidad estaba estrechamente vinculada con sus ciclos agrícolas. Aunque en la actualidad la vida humana está generalmente más retirada de estos ciclos naturales que en épocas anteriores, nuestras vidas aún están profundamente influidas por las fuerzas de la naturaleza y por las estaciones del año. Las fiestas y celebraciones de temporada nos permiten volver a conectar unos con otros y con el cosmos que nos rodea, son tal vez más esenciales para el bienestar de la humanidad que nunca.  –  Holly Koteen

Te propongo que este año la vivas más intensamente, con más presencia.¿Estáis preparados para la transformación?La preparación para la Pascua es en realidad una preparación para el cambio de estación que acontece en la Tierra con la llegada de la primavera. Tras el frío y la oscuridad del invierno, la naturaleza resucita; la luz regresa, aparecen brotes en los árboles, las flores comienzan a florecer y aparece vida nueva. Las aves incuban nidos llenos de huevos y pequeños conejitos y liebres mordisquean la primera hierba verde. No es de extrañar que la Pascua se simbolice en muchos países con huevos, pollitos, conejos y flores. Esta imagen que acabo de explicarte de nuevo crecimiento, de renacimiento del mundo,  que también se celebra religiosamente en nuestra cultura católica con la Semana Santa, viene a ser un reflejo de nuestro propio potencial de transformación interior. 

¿Cómo prepararnos y prepararla con niños?

Tenemos que tener en cuenta que con ellos nuestros actos hablan más claro que nuestras palabras. Por eso para hacerles vivir la fiesta de Pascua y el cambio de estación como un acontecimiento maravilloso, es importante ir haciendo preparativos en los que ellos sean partícipes y crear costumbres y hábitos saludables.

En casa tenemos una mesa muy especial donde guardamos cositas de la naturaleza que nos hacen ser más conscientes de los cambios que ocurren con el paso de las estaciones, es la mesa de estación o mesa de la naturaleza Waldorf. Desde el inicio de la Cuaresma nuestra mesa se ha ido llenando de verde y de vida. El Rey Invierno se ha marchado a descansar. Y ahora ha llegado “la madrecita del rocío”, también en forma de pastora, que con su escoba barre la escarcha y el frío y prepara la tierra para la primavera. En unos días también la llenaremos de huevitos decorados y contaremos el cuento “Erasé una vez una liebre de pascua” Un cuento que nos habla con imágenes sencillas de la fuerza de los obstáculos y de la diligencia de la pequeña liebre para encontrar el camino del medio. Centrarse en solo un cuento en edades pequeñas es mejor, integra y repite esas imágenes, y no se dispersa con escuchar un cuento tras otro.

Como la primavera es una época de renacimiento y renovación, es un buen momento para dedicar algo de tiempo a limpiar y reorganizar nuestro hogar: lavar las cortinas, pintar alguna pared, reorganizar los armarios, ordenar la despensa. Los niños disfrutan participando de estas actividades domésticas y los más mayores incluso pueden empezar a hacer esto mismo en sus habitaciones, organizando sus juguetes, seleccionando lo que ya no usan, ropa, zapatos, libros.  Además esta época es un buen momento para dedicarnos un tiempo extra de autocuidado.

Exponerse al sol no solo requiere de aplicación de protector solar. También hay que consumir alimentos ricos en antioxidantes como pescado, uvas, fresas, moras, frambuesas e hidratarte no solo con cremas, sino tomando agua todos los días. Reducir el consumo de azúcar y sal,  para tener menos retención de líquidos y te verás menos cansada e hinchada. Fundamental, no realizar ciertos procedimientos justo antes de una temporada vacacional. Prohibidos los peeling, otros métodos con láser o que produzcan fotosensibilidad.

Los juegos en primavera también cambian, hay más horas de luz, mejor temperatura, empezamos a salir más al exterior, aunque aquí tengamos un clima maravilloso hasta en invierno. Salir al exterior nos permite observar los brotes, las primeras flores y podemos empezar a percibir la fuerza vital de la naturaleza y ofrecer a nuestros hijos e hijas elementos de juego que acompañen esta energía tan especial de la estación.

Os dejo un receta de Pascua adaptada, versión magdalena de “De mi casa al mundo” que pronto haremos en casa.

Ingredientes:

  • 5 huevos
  • 15gr. de levadura
  • 175 g. de azúcar
  • 50 g. de mantequilla
  • La piel rallada de 1 limón
  • 175 g. de harina
  • Para decorar: chocolate fondant, huevitos de chocolate, flores de neula (son de Lidl),…

Preparación:

Mezclamos todos los ingredientes menos la levadura: huevos, harina, azúcar, ralladura de limón y mantequilla. Cuando no queden grumos añadimos la levadura, mezclándola con una pala de madera.

Dejamos que la masa repose 30 min.

Lo servimos en los moldes y horneamos a 180º hasta que la masa esté bien cocida, unos 20 minutos.

Luego lo adornamos con motivos de Pascua sencillos. ¡A los niños les encanta esta parte!

¡Es hora de levantar el telón, desplegar las alas y salir al exterior!

<<Había una vez una oruga que quería ser como una flor y adorar el sol. Entonces la
Madre Tierra le dijo que la posibilidad de tal transformación existía, aunque
sería como morir y volver a nacer con una nueva forma. La oruga, que era muy
valiente, estuvo de acuerdo y así se transformó en una flor capaz de volar… –
Cuento Waldorf proveniente de Gran Bretaña relacionado también con la Pascua>>

Miedos, complejos y vergüenzas: de 0 a 7 años la Etapa del Encuentro.

De 0 a 7 años es la Etapa del Encuentro. Alrededor de los 5 años, en el desarrollo humano, se manifiesta un despertar muy inconsciente de nosotros mismos. Los niños y las niñas a esta edad perciben el exterior de una manera más consciente y les hace verse a sí mismos. Se sienten más alejados de nosotros. Es a través de nosotros donde se encuentran, se miran y al mismo tiempo son nuestro espejo.  Según las 8 etapas de Desarrollo en el Ser Humano que plantea Erick Erickson, en la segunda etapa se desarrolla la autonomía, que abarca aproximadamente de los 18 meses hasta los 3 años de edad, en esta etapa el niño, aprenderá a hacer cosas por sí mismo; como caminar, comer solo, controlar esfínteres y separarse un poco de la madre entre otras cosas.

(en esta antigüo entrada puedes leer un poco más:  https://lacasademamapongo.wordpress.com/2018/03/ )

Se despiertan los miedos existenciales o irracionales, como los llaman algunos. Cuanto más consciente estoy, más sensible o despierto me voy encontrando y esto irá ocurriendo a través de todo el crecimiento a lo largo de la vida. El vínculo afectivo con nuestros hijos nos tiene VELADOS, no nos deja mirar con claridad a nuestros hijos o hijas, por eso hay que ir entrenando y practicando una mirada limpia.

El miedo es una emoción necesaria y adaptativa. Nos despierta la conciencia, si entramos en lo que nos está despertando conseguimos un aprendizaje. Nos da seguridad conocernos. Desde una perspectiva evolutiva, el miedo nos aleja de situaciones de peligro, y nos hace avanzar, actuar, tomar decisiones, por lo tanto, nos mantiene a salvo. Cuando hablamos del miedo en niños, observamos que es muy diferente según la edad. Y una vez llegada la adolescencia sus temores están más relacionados con sus relaciones sociales como una necesidad de aceptación social.

Los miedos existenciales más comunes son: miedo a la muerte, a la oscuridad, a estar solos, etc.. El niño o la niña tiene un mundo interior propio donde nace el miedo y otros sentimientos o sensaciones. Este mundo interior no pertenece al adulto, pero hay que cuidar y acompañar desde una conciencia despierta. También tienen un mundo exterior que son mamá, papá, maestros, abuelos, hermanos mayores, donde a través de este, desarrolla su propio mundo interior.

Los miedos existenciales van despertando a nosotros hijos e hijas su consciencia, facilitan su crecimiento y desarrollo. Sus miedos son nuestros miedos en realidad, por eso hay que preguntarse ¿el miedo de mi hijo o hija que despierta en mi? ¿Que me está pasando a mí? ¿Qué siendo que pienso? Buscar y observar esa raya que separa mi interior y el interior de tu hijo o hija, tenerla presente y no traspasarla, mantenerse en el adentro nuestro y el afuera (el interior de tu hijo o hija), sostener ese miedo de afuera y que no te arrastre para poder observarte (tu propio miedo) y acompañar con seguridad y calma esos momentos. Al transcender te elevas y llega la calma. Desde ahí, desde la calma y desde esa mirada limpia hacia el niño o la niña, es cuando les transmitimos nuestra sensación anímica.

La vergüenza y la mirada del otro. Las formas más usuales de vergüenza, que nos ayudan cuando sentimos que no será posible la conexión incluyen timidez, pena, disgusto, ignominia, vergüenza, humillación, aún “sentirse mal” (Kaufman, 1989; Lewis, 1971; Retzinger, 1987). Irónicamente, experimentamos la vergüenza como información acerca de nosotros mismos (estar siendo inadecuados, sin valor, inapropiados, demasiado o muy poco, etc.) cuando en realidad es información sobre el medio ambiente (que los otros están preocupados, nos desaprueban, desinteresados, inconformes, sin saber cómo responder, ausentes, etc). La vergüenza se vive desde el interior, lo conocido, lo aceptado, y hay que respetarla. También ha que ofrecer oportunidades y herramientas para salir al exterior y enseñarles con el ejemplo a como compartir nuestros sentimientos.

Y los complejos suelen aparecer sobre los 10 años cuando empiezan a verse físicamente de verdad. Antes se ven el cuerpo pero no lo reconocen como propio. La Plena Conciencia de uno mismo llega a los 21 años.

Las HERIDA o LOS PUNTOS VULNERABLES del ser humano se crean a través de la sensación anímica que transmitimos a las criaturas desde pequeños. A través de las heridas nos fortalecemos. Las heridas son las que te llevan por la vida. ¿Qué personas te han despertado Mundo?

Utilizar y chantajear a los niños y niñas utilizando su miedo para obtener la conducta que esperamos de ellos, es algo muy cruel y poco responsable por parte de un adulto.

Tener las herramientas para ayudar a nuestros hijos a afrontar el miedo nos facilitará la tarea de construir una buena autoestima.

 

 

 

 

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IMG_20190303_124323_426Los grupos de crianza son grupos hechos por y para madres y padres, que sirven para compartir, empoderar, para desahogarse, para hablar, para aprender y para disfrutar de la crianza, de una manera relajada y libre de mitos y tabúes.

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Conducidos por una profesional de la maternidad/paternidad y con la voz de la experiencia. Cercanía, efecto compañía, creando lazos. Siempre con respeto.

Copia de Copia de Charla (1)

💚¿Te apuntas? 💚

 

Feliz Navidad

la casa de mamá pongo

 

 

LA NAVIDAD ES ESE TIEMPO ESPECIAL PARA APRENDER A AMAR.

“¿Y si resulta que todo lo que realmente tenemos que hacer en esta vida es aprender a amar?

Pero amar de verdad.

Amar es desear la felicidad del otro (aunque ésta no vaya contigo o te excluya cuando tu deseo sea estar)

Amar es alegrarse por el éxito del otro ( incluso de tu competencia)

Amar es aparcar al ego, el miedo y el continuo análisis mental.

Amar es dejar de juzgar.

Amar es aceptar.

Amar es escuchar.

Amar es compasión.

Amar es perdonar.

Amar es cuidar.

Amar es sostener.

Amar es abrazar, sin necesidad de palabras y sin preguntar.

Amar es abrir los brazos de par en par.

Amar es bondad. Si bondad. Esta palabra tan ñoña define una de las virtudes más absolutamente elevadas que puede tener el ser humano.

Amar es tender una mano, o un brazo o el cuerpo entero si es que hace falta.

Amar es remar hasta el final, a contracorriente o hasta que te quedes sin fuerzas.

Amar es un ¿Sabes? Yo te quiero libre, aunque no poder tenerte a mi lado me haga chiquito el corazón.

Amar es dar sin esperar (aah, que difícil puede ser ésta también, eh?)

Amar es mirar a los ojos reconocerte en el brillo del otro, pero también en su oscuridad. Que ya vamos aprendiendo que somos reflejos ¿verdad?

Amar es decir ¿SabeS? Me alegro tanto por verte brillar, que aunque tú ni sepas que existo, hoy, yo pienso celebrarte.

Amar es confiar.

Es gritar fuerte y alto, No tengo miedo.

Amar es quererse mucho, con todo, lo bueno y lo “malo”. Claro que si (imposible amar genuinamente a los demás si uno no siente amor incondicional por sí mismo) de otra forma es probable que sea pura estrategia emocional (no hay nada malo en ello, pero pienso que es bueno darse cuenta).

Amar es soltar.

Y saltar con los ojos cerrados si es necesario.

Amar es decir, ey! Estoy aquí y ya sabes que puedes contar conmigo (imposible no pensar ahora mismo en el magnifico poema de Mario Benedetti)

Amar es decir siempre la verdad. Pero poniéndote en la piel del otro y escogiendo las palabras que a ti te gustaría escuchar. Que digas lo que digas sea dicho como una caricia” Lala Kitchen.

 

Los 12 sentidos: Sistema Vesticular.

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Jugar con las hojas secas del Lledoner (Almez en castellano) que cubren el suelo, hacer montañas de hojas y lanzarlas, descubrir sus frutos redondos, la Almezas dulces y comestibles y los cambios y texturas de las hojas verdes. Todo esto en movimiento, en las salidas matinales al exterior. Estimulando su sistema vesticular, responsable del equilibrio físico del niño o de la niña. Así aprendemos los colores, las formas, la vida. Por que hoy en día también sabemos, que los movimientos en la infancia están preparando la base para el éxito en  las futuras actividades como las intelectuales, lectoras, de matemáticas, capacidades del lenguaje, atención, autoconfianza, seguridad y equilibrio interior.

El equilibrio físico, la experiencia de sentir estabilidad bajo los pies, aporta seguridad y autoconfianza, siendo básico para el equilibrio emocional. Nos aporta estabilidad y quietud interior, lo que nos permite estar centrados.  Rudolf Steiner  a través de su amplia teoría de los doce sentidos y su vinculación con diversos aspectos emocionales y cognitivos nos abrió ya hace 100 años la mirada a la importancia del desarrollo del sentido del equilibrio en la primer infancia como base de las futuras capacidades de escucha y equilibrio emocional.  Jean Ayres en su publicación “El niño y la integración sensorial”, también incluye el sentido propioperceptivo y del equilibrio como sentidos fundamentales para el aprendizaje. Sus investigaciones durante la década de los 60 y 70, que son la base de la terapia de integración sensorial. En la actualidad Sally Goddard, también profundiza sobre este tema en su libro “El niño bien equilibrado”.

Cuando un bebé llora o está inquieto, para calmarlo,  instintivamente lo mecemos (de un lado a otro), lo balanceamos (de delante a atrás), lo sacudimos (de arriba abajo). Esto funciona, porque esos movimientos estimulan su sistema vestibular, situado en el oído interno, responsable del equilibrio emocional y del futuro equilibrio físico del niño.

En los niños, un requisito fundamental para ser capaces de estar quietos y de escuchar atentamente, es tener maduro su sistema vestibular. Sabemos que ha conseguido esta madurez, cuando es capaz de controlar su cuerpo en equilibrio, por ejemplo, si es capaz de estar a la pata coja durante varios segundos y a la vez hablar. Y ¿Cómo podemos ayudar a los niños a madurar su  sistema vestibular?  Ahora bien, el niño no adquiere este control y equilibrio siendo forzado prematuramente a estarse horas sentado quieto.

El  control se adquiere a través del movimiento, sobre todo a través de los movimientos de giro, columpio, balanceo, salto y equilibrio, que ayudan a los niños a madurar su sentido vestibular.

No debería sorprendernos el aumento cada vez mayor de niños inquietos y con falta de atención en una sociedad cada vez más sedentaria. Forzar a los niños inquietos a estarse quietos prematuramente, a atender, escuchar y escribir, lejos de producirles calma y concentración, provoca cada vez más intranquilidad, nerviosismo y falta de atención.
En el aula, podemos ayudarlos  ofreciéndoles actividades integradoras como son las Rimas con Movimiento, en vez de castigarlos, mandarlos al rincón o exigirles más tareas de concentración.

Es necesario que tomemos conciencia de la inmensa importancia del juego libre en el parque infantil o en la plaza, donde encontramos un maravilloso centro de estimulación vestibular.

¿Cuáles son los síntomas generales de un desorden vestibular en la infancia?
El niño parece normal, pero tiene dificultades en mantener el equilibrio y con la lectura (hipodesarrollo vestibular).
El niño no habla tan bien como otros de su edad y es algo torpe (hipodesarrollo vestibular).
El niño siente ansiedad por miedo a caerse. Lee bien pero posiblemente tiene problemas emocionales o de comportamiento. (hipersensibilidad vestibular) Vemos que la hipersensibilidad, no afecta al aprendizaje, ni al lenguaje, en cambio se es más vulnerable a giros. Un niño con hipersensibilidad vestibular se marea con facilidad, siente  incomodidad ante movimientos rápidos,  tiene tendencia al vómito o náuseas, pudiendo tener eventualmente desequilibro en lo emocional por exceso de irritabilidad, ansiedad y miedo al movimiento.

La hiposensibilidad  o hipodesarrollo en cambio, afectan especialmente al aprendizaje y al lenguaje.

El sistema vestibular es la base de algunos aspectos del desarrollo de la vista y del oído, por eso está tan íntimamente relacionado con las dificultades en la lectura, ya que su déficit de desarrollo produce rigidez en la vista y el seguimiento ocular. El vínculo con el oído hace que si está poco desarrollado exista una dificultad a la hora de comprender el lenguaje y de escuchar atentamente,  lo que acarrea una dificultad a la hora de hablar y de atender.
Los niños con problemas de aprendizaje causados por procesamiento vestibular insuficiente, tienen dificultades en el seguimiento ocular. El sistema vestibular también garantiza campo visual estable, para que no veamos borroso. Esta falta de estabilidad en ojos y cuello suele ser causa de problemas de dislexia y lectura.
Síntomas más detallados de un sistema vestibular poco desarrollado y poco maduro son:
– Se caen más y se lastiman más, porque tienen reflejos de enderezamiento o protección al caerse.
– Mayor hiperactividad y distracción por falta de actividad moduladora (filtro) de las impresiones.
– Se sienten desorientados en el espacio.
– No se marean, incluso después de mucho movimiento.
– Pueden tener dificultad en el control de esfínteres.
– No hablan bien respecto a su edad. La mala comunicación entre ambos hemisferios, que hace que sea ambidiestro, sin buen manejo de ningún lado del cuerpo, conlleva problemas en el lenguaje, ya que en cada hemisferio hay un área y ambas tienen que poder interactuar correctamente.
– Problemas en la lectura o matemáticas, ya que requieren de gran orientación.
– Nistagmo (movimiento de los ojos) más corto después de giros.
-Tono muscular hipotónico y cansancio rápido. Especialmente falta de tono en el cuello, costándoles  mantener la cabeza elevada.
– Falta coordinación entre ambas manos y ambos pies. Falta de habilidad manual, con tendencia ambidiestra.
– Perdida o falta del equilibrio cuando hay mucha estimulación externa.
Intranquilidad.
-Dificultad de escuchar.
-Dificultades al leer en voz alta.
-Dificultades de orientación espacial, especialmente hacia atrás.
-Dificultades para crear imágenes mentales.
El sistema vestibular tiene conexiones con casi todas las partes del cuerpo y cada cambio en la posición de la cabeza lo estimula de manera diferente. Algunas actividades beneficiosas son:
– Mecer, acunar, balancear, rodar, juegos de falda.
– Hacer equilibrio, saltar, trepar, correr, girar, columpiarse, tirarse del tobogán, el subibaja, molinillo, caballito.
– Ir en zancos, saltar la comba, montar en bicicleta, patinar.
– Movimientos con ambas partes del cuerpo de manera simultánea, como en los juegos de palmas y muchas Rimas con movimiento.
– Juegos de construcción con maderas, piedras, ramas, donde hace falta equilibrio. (No valen los legos porque encajan.)
– Dibujo de formas, como el que se practica en el curriculum Waldorf.

Uso dominante de mano, pie, ojo y oído, una vez lateralizado correctamente. Si no, justamente los movimientos simétricos de ambas partes del cuerpo, además de apoyar el equilibrio favorecen la correcta lateralización.
– Calma y seguridad en el trato con el niño.
– Equilibrio interior de los adultos del entorno.
Situaciones que no favorecen el desarrollo del sentido vestibular:
*        Falta de movimiento en el niño.
*        Falta de movimiento en la madre embarazada.
*        Intranquilidad interior.
*        Depresión o falta centro y de equilibrio emocional en los familiares con los que convive el niño.
*        Falta de tranquilidad.
*        Estimulación a través de pantallas (TV, PC etc.)
Ámbitos que se mejoran a través del sentido del equilibrio o el sistema vestibular
– El lenguaje y la lectura.
– Es fundamental para el procesamiento auditivo y la capacidad de atención.
– Permite que llegue información correcta al sistema límbico, responsable de las emociones.
– Nos aporta confianza por sentirnos fírmemente conectados a la tierra.
– Nos aporta equilibrio emocional.
– La seguridad gravitacional es el cimiento de las relaciones interpersonales.
Conclusión y recursos
En definitiva, podemos afirmar sin tapujos, que es a través del juego típicamente infantil que apoyamos las futuras capacidades de aprendizaje y emocionales en el niño.

Documentado: https://www.tamarachubarovsky.com/2015/02/17/el-giro-que-necesita-la-educacion/?fbclid=IwAR26KY01ix5R1gezpetIaFnfnrgfROgf8X-9ueynzwUfTTYPKHKGPQSsrjA

Preparar el Adviento de 0 a 3 años.

Copia de Copia de Taller (1)Esperando la Navidad, el Adviento, la cuenta atrás.

Antes de una festividad como puede ser la Navidad, podemos trata de ofrecer cada día al niño una gotita, para que vaya procesando, entendiendo e interiorizando lo que va a pasar.

En La Casa de Mamá Pongo, nos hemos inspirado en la espiral de Adviento de las escuelas Waldorf para acompañar a los pequeñines de la casa y sus familias en estos días, no entraremos mucho en detalles,  ya que nuestros chiquitines están en la etapa sensoriomotora, así que más que entrar en la simbología de estas días, la intención es familiarizarnos con los conceptos y ser conscientes y respetuosos con los peques. 

El calendario de adviento con forma de espiral, es una forma muy buena de preparar la Navidad con los niños, por ejemplo, cada día el gnomo del adviento puede traer un pequeño presente de uno de los cuatro reinos terrenales naturalesmineral, vegetal, animal y humano (cada semana uno) y con ellos iremos montando el Belén (después también se van de uno en uno). La espiral se prepara con pasta de sal, es un material muy sencillo de realizar en casa, solo necesitamos una parte de sal fina, una parte de agua y dos pares de harina y amasar con cariño. Es una actividad muy buena para su psicomotricidad y sistema sensorial.

Todavía no van a entender el concepto Tiempo – Espera en esta edad, entre los 3 y los 7 años será el momento para ello, pero la rutina diaria de encender una vela por la noche o por la mañana, cantar un villancico o alguna rima, o hablar de algún elemento de los Reinos Terrenales, será un bonito momento de intimidad emocional para crear lazos con ellos, aumentar vocabulario, fomentando el lenguaje y la dar la posibilidad de vivir, a través de la música el estado de conciencia correspondiente a su edad.

La gestión de la espera es muy importante. A los adultos también nos cuesta esperar: saber esperar a que maduren, a que estén preparados para tal o cual cosa, a que nos entiendan… esperar y respetar sus ritmos a todos los niveles: esperar a que se den la vuelta, esperar a que se sostenga erguido, esperar a que aprenda a caminar por sí mismo y un largo etc.. Estamos acostumbrados a la inmediatez, que cotiza al alza en este mundo y la espera esta en horas bajas. Así que esperar se nos hace pesado, aburrido, y aheleamos lo que tiene que venir, idealizándolo dando por hecho que el ahora y aquí no es suficiente.

Pues la espera no solo es suficiente sino que es necesaria. Saber esperar es importante. Yo no siempre tengo facilidad para esperar, a veces me impaciento con tareas futuras o del día a día. Siente la impaciencia, obsérvala desde fuera, déjala que te hable y respira.  Te ayudará a conocerte mejor. 

“Disfruta de la espera, del proceso. No hay prisa. Siéntelo y disfruta el momento”.

“ESTE MOMENTO PRESENTE CUENTA Y ES INDISPENSABLE PARA QUE LLEGUEN LOS DEMÁS”

El Juego, un Derecho

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¿Te apetece conocer un poco más?

El juego es un derecho y es una necesidad de infantes y adultos.

El juego es el impulso que nos empuja a descubrir, manipular, observar e interpretar el mundo que nos rodea.

Jugando desarrollamos habilidades y capacidades.

La Declaración Universal de los Derechos de la Infancia reconoce el juego como un derecho fundamental, porque sin lugar a dudas, jugar posibilita situaciones óptimas para el desarrollo que influyen directamente en el sano crecimiento de los niños y niñas.

En este taller conoceremos las etapas del juego, los materiales y espacios adecuados, así como las formas de relacionarnos.

Reserva tu plaza: lacasademamapongo@gmail.com (varias fechas disponibles)

Próximas charlas informativas:

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Jornada Familiar del Farolillo o San Martín

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Ayer tuvimos jornada familiar para celebrar la Fiesta del Farol. Merendamos pan de pasas con chocolate y elaboramos nuestro farol que representa nuestra luz interior.
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La fiesta del farol se basa en la leyenda de San Martin, caballero que compartió su capa con aquel mendigo que tenía frío y la necesitaba más. Esta es la festividad previa a las fiestas de Adviento y la Navidad.
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Sí confiamos en nosotros mismos, nuestra luz interior guiará bien nuestros pasos. Cuanto más nutramos y cuidemos esta luz interior, con más fuerza brillará y más luz aportará en estas fechas. 

 

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Ingredientes:

310ml de agua

2,5 cucharadas de aceite girasol o mantequilla

1,5 cucharadas de miel

650g harina de fuerza

100g de pasas

1 cucharadita de sal

1 pastilla de levadura de pan fresca disolver en agua templada

 

Instrucciones:

Disolver la pastilla de levadura de pan fresca en agua templada y mezclar todos los ingredientes. En esta ocasión hemos utilizado la Panificadora en el programa 4.